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martes, 12 de mayo de 2015

Anécdotas de Zeck: Mi tatuaje



  Es increíble como el tiempo pasa, siempre digo que los relojes no juegan, son un relámpago, un chasquido o un pestañeo; sin importar cual sea, el punto es que es sumamente rápido. Lo digo porque fue hace un año que escribí una de las entradas más sentidas que he tenido la oportunidad de redactar por acá, y eso fue sobre el quinto aniversario de la partida de mi abuelo (la cual puedes leer aquí).

  Como verán, la fecha de esa entrada y la de esta que están comenzando a leer, coinciden. Así que si, damas y caballeros, hoy se cumplen seis años de que mi abuelo tuvo que cruzar el límite de la vida, viajar a algún sitio que los vivos desconocemos. Hace seis años mi vida cambió para siempre. 

  Pero esta vez no quiero hablar de nuevo sobre lo importante que es mi abuelo, el cuanto lo quiero y cuantas lágrimas han viajado por mi rostro a causa de lo mucho que lo extraño. Todo eso lo saben, yo lo sé y seguramente él, donde quiera que esté, también lo sabe.

  Hoy quiero compartir con ustedes un hecho que tiene meses y eso tiene que ver con la imagen que abre esta entrada allí arriba. Resulta que ese escudo con la bandera de Italia, la cinta, las palabras y todo lo demás, es el primer boceto que se hizo del que es hoy mi tatuaje. Contemos todo como fue.

  Luego del fallecimiento de mi abuelo en el año 2009, fueron muchas las promesas que hice ante su cuerpo inerte, tanto en su hogar cuando murió en su cama, como frente a su ataúd en aquel frío funeral del cual intento borrar lo más posible de mi mente.

  Prometí muchísimas cosas. Creo que me sobran dedos de una mano si cuento lo que he logrado, pero bueno, creo que poco a poco todo se viene dando. Prometí graduarme tranquilamente de mi secundaria (lo cual logré), ser un hombre de bien con una carrera universitaria establecida (lo cual está en proceso), viajar a Italia para hacer el viaje que él y yo teníamos pendiente y lamentablemente no pudo ser (algo que se ha vuelto muy cuesta arriba con los años) y actualmente la promesa cumplida más reciente, el tatuaje en su honor.

  Cuando pasó algo así de un año y medio, le dije a uno de mis mejores amigos en toda la vida, el señor Carlos Eduardo Vallejo, quien es mejor conocido por este servidor como "Charlie" que hiciera un pequeño boceto en digital, de la mano de Photoshop (programa que sabe utilizar) y al final salió el dibujo que ven allí arriba.

  Yo tenía aproximadamente unos 15 años, casi 16. No estaba a la edad adecuada para hacerme mi tatuaje, o por lo menos no según los estándares de mi hogar. Mi meta serían los 18, la edad donde uno se imagina que todo es posible. No sabía lo equivocado que estaba, el camino se empezaría a poner empinado.


  Mi padre es un hombre sumamente enchapado a la vieja escuela, además de que nunca tomó en serio que yo fuera a hacerme un tatuaje. Yo por mi parte me puse a buscar presupuestos en distintos sitios de Caracas. Cuando ya los tenía, los traje a casa y empecé a charlar sobre posibles fechas, gastos y demás. Todo eso se vino abajo cuando empezaron las trifulcas en casa para ir en contra de hacerme cualquier cosa semejante a "personalizar" mi piel.

  Fueron días muy grises, ya que eso fue contemporáneo con mi salida de Idiomas Modernos. Esta situación me trajo mucho estrés, malestares y una frustración enorme, realmente había mucho daño en mi con esta situación. Mis padres al ver esto decidieron que había que conversar mejor las cosas, y al final quedamos en que sí se haría, con cierta condición de ir a hacerme exámenes de sangre (los cuales tenía más de una década sin hacerme).

  Parece un trato justo y realmente lo era. Lamentablemente esos exámenes dieron resultados terribles en cuanto a los niveles de colesterol y triglicéridos, por lo cual yo mismo decidí tomarme un tiempo para dedicarme a mi salud con distintos médicos. Obviamente, eso tomaría un período considerable y la idea del tatuaje se quedó dentro de una gaveta.

  Por supuesto, cuando decido volver a las andadas en la búsqueda de presupuestos actualizados, la inflación galopante de Venezuela hizo estragos en todos los que yo tenía antes, ya todo era impagable para ese momento. No me quedó otra que dejar la idea en una nube, flotando sin rumbo y esperar, conformarme con ese "algún día..." que uno digiere con sabor agridulce, tratando de seguir la vida normal.


  Es curioso como el dicho de "cuando no buscas algo, te llega por sí solo" es tan cierto a veces. Fue a finales del año 2014, cuando una de las mejores amigas de quien por aquel entonces era novia, decide tatuarse y ante la invitación de ambas yo decido asistir a esa sesión. Total, era interesante y yo seguía soñando con la posibilidad de llenarme de tinta.

  El sitio fue Clinic Tattoo en el C.C. San Ignacio de Chacao. Un negocio bastante pequeño pero con temática de tatuajes, perforaciones y buen rock entrándote por el rostro sin importar a donde voltearas, era genial.

  Presencié como tatuaron a la chica y mientras decidí buscar el boceto que estaba guardado en mi blog desde un teléfono, por lo que al final no pude irme sin hacer la típica pregunta "Pana, ¿cuánto crees que costaría hacerme este tatuaje?" El precio fue como el boceto, un bosquejo, un tal vez, pero lo que escuché me pareció muy accesible y prometí visitar varias veces el local para mostrar el modelo en papel, rediseñar algunas cosas y si todo salía bien, cuadrar la cita.

  Todo eso salió bien, realmente todo fluyó como lluvia en Noruega, era alucinante. La fecha estaba escrita, 31 de enero del 2015, ese sería el día. No había que hacer más nada, solamente esperar la llegada de ese cuadro en el calendario. Fue una espera extraña, a veces sentía que era un sueño, o que pasaría algo que no me permitiría hacerlo. Veía mi brazo vacío y pensaba que era una locura que pronto estaría un dibujo ahí. De hecho, hasta le tomé foto a mi propio brazo, digamos que para el recuerdo.


  El sueño se hizo realidad, nada era mentira, todo era una verdad absoluta. Llegó ese 31 de enero que jamás olvidaré. Con la compañía de mi novia, sus amigas y un yo con un cóctel de emociones (nostalgia, angustia, emoción, ansiedad y alegría), viví un día increíble.

  Cuanto la gente te habla de tatuajes, los argumentos de como se sienten las agujas y demás, suelen ser un bodrio, mientras que otros hacen un buen intento por explicarte, pero jamás vas a tener claro como se siente. La cuestión está en vivirlo, esa será tu única manera de responder tus interrogantes de como se siente tatuarse.

  La aguja pasando la tinta es una sensación que seguramente jamás habrás sentido en alguna otra ocasión, solo sentirás lo mismo cuando te estés tatuando. Es mentira que el dolor es insoportable, pero también es una gran mentira que no duele nada, se siente fastidioso, es un dolor punzante que te encantaría evitar. Eso sin hablar mucho de cuando te colorean, donde la máquina se mueve como si estuvieras coloreando con un crayón de cera, es una aguja distinta, se siente distinto, pero no deja de doler.

  De todas formas, es bastante soportable, puedes convivir con ello durante toda tu sesión, mucho más cuando el resultado vale la pena.

El boceto y el real hecho el mismo día, con la piel carnosa y adolorido, pero feliz

  Por supuesto, ahora todos me van a preguntar el significado de mi tatuaje, algo vital, lo más importante que hay al tatuarse, sin duda.

  Les citaré lo que puse en mi Instagram cuando subí una foto del trabajo listo.

  "El escudo representa la protección y fortaleza ante las adversidades. 

La bandera representa una nación, una tierra de gente maravillosa, el país de mi abuelo, el país que me enseñó a querer. 

Las palabras "fuerza" y "coraje", que mi abuelo llevó como valores en su vida, los cuales deben estar siempre presente.


Y luego, lo más clave, la firma. La firma de un hombre próspero, de un hombre luchador, de un hombre que construyó e hizo sueños realidad, un buen hombre. La firma de mi abuelo.


No me importa si te gusta o disgusta, no me importa si lo ves simple o lo ves descuadrado, tampoco me importa si te causa pique el que me tatué una bandera de otro país.



Lo que me importa es que a mi me gusta y que así como en el recuerdo, ahora llevo a mi abuelo tatuado en la piel, para toda la vida".

  Es una idea bastante sencilla, pero que encabeza todo lo referente a mi abuelo y plasma un sentimiento especial. Estoy muy contento con lo logrado y sin lugar a dudas, es una promesa cumplida.

Así se ve actualmente, foto tomada justamente ahora. Cicatrizado, sano y majestuoso


  Y bueno, esa es mi historia, la historia de como entinté mi piel, una anécdota de como logré cumplir un sueño para mi y una promesa entre mi abuelo y yo. Fue un camino largo, complicado, pero que al final me trató como la seda, una meta cumplida.

  Los tatuajes son especiales, porque son eternos, eternos como el recuerdo que tú tendrás por esas personas que quieres, por esos seres legendarios que transitaron contigo una parte de tu vida.

  Esta es la anécdota del tatuaje que llevaré entintado en mi piel toda la vida, en honor a mi abuelo, Valfredo Di Pasquale.

  Gracias, totales.

 Dew.



jueves, 21 de noviembre de 2013

Anécdotas de Zeck: Rumbo a la universidad. (Parte 2)


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  Anteriormente nos quedamos a finales del año 2012, donde después de un considerable tiempo fuera del ámbito académico y vivir una vida de vagancia, llegaría un nuevo año, el año 2013, donde quisiera o no, era mi deber y responsabilidad buscar la que sería mi próxima casa de estudios universitarios, así como también el hecho de tener que prepararme, estudiar y entrenar la mente que estuvo rodeada de videojuegos, múltiples horas de sueño y sin ningún tipo de cultura alguna más que la de presionar botones en el control de mi PS3 y las teclas de mi computadora. 

  Al comentar que debía prepararme, ya se pueden imaginar que la casa de estudio que veía en mi catalejo mental, sin duda alguna poseería el temerario, complejo y sobretodo injusto sistema de examen de admisión. Por si no fuera suficiente eso, me estaría enfrentando al proceso de admisión más solicitado, caótico, prejuicioso, corrupto y maloliente en toda la corteza terrestre entre los límites de esta congestionada nación, el examen de admisión de la Universidad Central de Venezuela.


  La UCV y su proceso de admisión no eran extraños para mi, aquella hoja de letras rojas y cientos de puntos preparados para ser llenados con grafito había estado ante mis ojos, justamente cuando estaba terminando mi último año de la secundaria.

  Recuerdo muy bien la experiencia, no me preparé para ese examen en lo más mínimo, no le puse interés y la inmadurez de aquellos tiempos me hizo llegar a unos paupérrimos niveles de seriedad, a tal punto de que subestimé en demasía un examen que, si bien no es lo más difícil del mundo, la cantidad de personas que se enfrentan a ese proceso es abrumadora, la competencia es muchísima y lo más fácil siempre será el fracaso cuando vas a presentar allí.

  La UCV da una minúscula cantidad de cupos para ciertas carreras, o por lo menos así es en Humanidades que era la facultad donde yo presenté. Cantidades que son más que un insulto, una burla o un escupitajo en la córnea, veinte o treinta cupos para carreras que eran la opción de mil personas. ¿Dónde carajos estaba la proporción? Pues bien metida en la cavidad anal, al parecer.

  Además, si se fijaron, atrás al referirme a ciertos adjetivos de este proceso de admisión, puse uno que puede ser delicado y es el decir que este es un proceso "corrupto". Con esto hago énfasis en que todos esos cupos que se dan, no son únicamente para personas que tienen el coeficiente intelectual (difiero en que un examen de mierda diga si eres capáz de entrar en tal sitio, pero bueno) y terminaron quedando por conseguir la ansiada nota en el examen. Muchos cupos le son dados a los que tienen las famosas "palancas", es decir, sus contactos dentro de los muchos espacios que ofrece la universidad. 

  ¿Tienes alguna relación con algún directivo, un rector, un decano, un profesor, del señor que atiende el puesto de empanadas o del jefe de seguridad? ¡Felicidades! Tienes más probabilidades de quedar que los que presentan el puto examen y le chuparás cupos a la universidad que otros no podrán optar. Así funcionan las cosa.

  Volviendo al tema, si, yo me enfrentaría a todo eso de nuevo, estando consiente de antemano que las cosas, me gusten o no, son así, bien jodidas.

  Empezaron los primeros días de enero y empecé a informarme, ver por aquí y por allá que podría hacer para que las cosas salieran bien, para tener posibilidades reales y lograr mi objetivo. A continuación encontraría un método que no usé la vez pasada, estudiar en un propedéutico, un sitio donde te preparan mentalmente en distintas áreas (numérica, verbal, personal) con guías escritas, exámenes de simulacro y charlas, para así tenerte totalmente entrenado para las pruebas de admisión que desees hacer, obviamente todo esto lo tienes que pagar. 

  Mi búsqueda me daría varias opciones, pero me iría por la que me resultó de mayor agrado, el Propedéutico Albert Einstein.
 Era un sacrificio económico, ya que el precio era alto y estaba la sensación de que lo que pagaras allí, podría terminar siendo dinero pagado en vano si me rechazaran en la UCV, en mi cabeza rondaban todas las ideas anteriormente expuestas de lo complicado que era entrar.

  Sin embargo, la vida, el destino, me ha bendecido con unos padres excepcionales, que a pesar de yo venía de retirarme de otra universidad y hacerlos perder dinero, ellos siempre me han demostrado que me ayudarían como sea para alcanzar mis metas, siempre han sido ese motor, ese empuje y esta no sería la excepción. Después de una buena charla, decidimos pagarlo, por partes como lo decía el plan de pago y sencillamente verlo como una inversión, porque a la final de cuentas, independientemente de como fuera el futuro, eran nuevos conocimientos que vendrían a mi y eso créanme que jamás tiene pérdida.

  Me mantuve en el propedéutico entonces, al principio me sentía extraño, estar de nuevo sentado en pupitres, asistir a clases, ir con mi bolso... Era tan curioso, me sentía de nuevo como una persona capaz. No está demás decir que estaba llevando esto con la mayor reserva del mundo, bajo las sombras, engavetado, en silencio, que no llegara a oídos ajenos, no era problema de nadie lo que yo estuviera o no haciendo, coño.

  Vi la siempre repudiable pero lamentablemente necesaria matemática básica, los muy interesantes ejercicios de lógica y orden, y por supuesto mis favoritos, las filosóficas lecturas que tenía que comprender. Estaba viendo cosas que únicamente había visto la vez pasada que presenté el examen de la UCV, pero así para prepararme, ni un pepino de idea. Fue interesante, habían cosas que me gustaban, otras más que me disgustaban, esto último a razón de que este propedéutico se dedicó mucho a las matemáticas (lo cual era incoherente cuando yo iba a carreras humanísticas, joder), tanto así que en los exámenes de simulacro era más la matemática que las lecturas, algo que posiblemente pasaría factura. Sin embargo, todo fue aprendizaje, experiencia positiva, hubo días complicados ya que por aquel tiempo se anunció el fallecimiento de Chávez y las calles eran un desmadre de proporciones astronómicas.

  Viví esa etapa con mucho hermetismo, si, eran pocas las personas que lo sabían, no era fácil porque había momentos que a uno siente aquella necesidad de charlar sobre tus proyectos y pues me tocó unas pocas veces con unos amores pasajeros que tuve justo en esos tiempos, pero siempre callé la información. Desgraciadamente se terminaron enterando algunas personas no deseadas, pero bueno, lo importante es que no se habían enterado por mi imprudencia, había hecho mi trabajo.
  
  El propedéutico terminaría con un mes de anticipación a la fecha de la prueba de admisión, me quedaba un mes para meditar, analizar y pensar. Fueron días de mucho debate en mi casa, mi madre no quería que dependiera de la UCV que tenía una muy cruda realidad, la única seguridad que te da dicha universidad, es aquella lúgubre posibilidad de que no puedas quedar y tengas que irte por otro camino o si eres paciente, esperar otro año. La UCV puede resultar así, un atentado contra tu tiempo, tiempo el cual yo ya no podía seguir perdiendo.

  Llegamos a la conclusión en casa, de que iba con todo a la UCV, consiente de que las probabilidades en la balanza se inclinaban más a lo peor, pero creyendo en mi capacidad y un poco de aquella suerte (de la cual yo no creo). Pero, vista las circunstancias, me puse a investigar varias opciones más, era justo y necesario tener mis cartas bajo la manga, cartas las cuales después de ardua búsqueda pude encontrar las más viables, opciones donde estaba la carrera que quería, las tenía conmigo y no dudaría en ir por ellas si los resultados no eran favorables en la primera opción.

  Pasó el mes y el día habría llegado, una mañana del 9 de junio de este año 2013, recuerdo muy bien, me tocó mi examen a tempranas horas, lo cual era excelente, buen clima. Tenía tensión, la angustia común pero una paz interior, me sentía bien conmigo mismo, me había preparado, había hecho todo, así que tenía esa sensación quizás algo mediocre pero aliviadora de que si no quedaba, ya no sería por mi culpa.

  Ya estaba allí, en un salón de esos de la UCV, grandes, bastante deteriorado pero conservador, eso si, con un calor hijo de mil putas, no había un ventilador, no habían entradas de aire, el poco aire que entraba por esas minúsculas ventanas era sin duda alguna un chiste bastante malo. Aborrezco con todo mi ser el calor, era una mala señal.

  Al tener la hoja frente a mi, me sentí seguro, pero al ir leyendo ciertas cosas, pues empezaba la tensión característica. Vi cosas muy fáciles que resolvía en menos de un minuto, vi cosas complejas que tenía que revisar varias veces, vi otras que estaba totalmente negado a hacerlas ya que no tenía la mínima idea. El examen de la UCV es engañoso, a simple vista parece muy fácil y crees que respondes con mucha soltura, pero no, te pueden dar una buena estocada por esos glúteos y ni cuenta te darás. 

  El calor, la angustia y muchas veces aquellos pensamientos de presión de querer hacer notar que mi preparación en el propedéutico no había sido solo un pasatiempo, estaban causando estragos en mi desempeño. Hice unas cosas muy bien, otras estaba dudando y cuando dudas, es muy probable que algo salga mal. Ya cuando llegué a las famosas 100 preguntas personales de la etapa final, las cuales no tienen incorrectas sino que evalúan la congruencia de tus anteriores respuestas, me encontraba agotado mentalmente, ya no estaba seguro.

  Logré culminarlo, me dio un poco de tiempo para revisar algunas cosas, terminar de responder otras y dejar unas en blanco para no perder puntos. Oficialmente el trabajo había sido hecho.

  Quedaría esperar un tiempo, no recuerdo bien, creo que mes y medio, un poco más, un poco menos, no lo sé. Lo que sé, es que fueron días que pasaron muy lento, fueron días donde estuve bastante presionado, ya que al retomar contacto con ciertas personas, aquellos "amigos", de una vez soltaban las lanzas de "¿Qué estás esperando? ¡Estás perdiendo mucho tiempo!" ; yo obviamente intentaba no prestarles atención o eso intentaba.

 Habría llegado al final el día de los resultados, preparado mentalmente para lo que fuera, mentalizado en que fuera lo que fuese aquel resultado, tendría que seguir adelante con mucha fuerza, estancarme no era una opción.

  Me costó entrar a la página, pero por fin lo había hecho, vi los resultados de las tres carreras que había metido...

  No quedé.

  Estaba muy triste, si, pero consiente de que eso podía pasar, nunca fue sorpresa, más bien lo que si fue sorpresa fueron los errores.

  Al ver resultados detallados, la mínima tristeza y poca preocupación se convirtieron en rabia, había salido PEOR a mi anterior encuentro con el examen de la UCV. De paso, donde tuve más errores fue en la parte de lectura y comprensión, como dije anteriormente, la poca preparación en aquel ámbito me habían pasado una muy cara factura, ni yo mismo creía que salí mejor en lógica que en lectura.

  La vida continuaba, aunque sentía ahora más el peso de seguir siendo el bachiller flotante sin rumbo, rendirme no era una opción. Mi padre, mi querido viejo que intercede en mi ayuda cuando ha sido necesario, insistió en ir a pedir la famosa carta de reconsideración, dicha carta se hacía para expresar motivos por los cuales tu tenías que estudiar ahí y prácticamente mendigar el cupo, como diríamos en Venezuela, ir a jalar bolas.

  Fuimos en diversas ocasiones, insistimos, logramos llegar a instancias altas, hablar con gente de cargos altos, que mostraron respeto a simple vista porque mi padre es una persona de la tercera edad. Sin embargo, la UCV y yo teníamos que terminar esta relación, ella no quería un carajo conmigo y yo tenía que hacerme valer un poco, quizás la UCV no me merecía, quizás yo no merecía a la UCV, pero quedarse enfrascado en un ente que te rechaza cuando le salga del escroto hacerlo, no valía la pena.

  Quiero dejar en claro que yo respeto, admiro y le deseo lo mejor a todos mis conocidos que estudian en la Universidad Central de Venezuela, de verdad que si. Los respeto mucho, así como respeto también que sientan orgullo de su casa de estudios, es normal, es válido y es como debe ser. Pero mi percepción con la UCV sigue siendo la misma (quizás más radical) que cuando presenté la primera vez, es una universidad que se burla de miles de personas con esos cupos que dan y si, lo de los problemas de presupuesto es una realidad y es válido que no puedan meter a gran porcentaje de los aspirantes, sin embargo insisto, es una burla, un ejemplo claro de lo que es la desproporción, dar 30 cupos en una carrera con 1000 personas, los que sepan matemáticas díganme que porcentaje es y dirán que es un chiste.

  "ay zeck pero seguro lo dices porque estas dolido porque te rebotaron dos veces jejejeje"

  No, pajuo.

  Es una realidad, así son las cosas. Igual la UCV tiene mis respetos en muchas cosas, pero soy bastante crítico. Igual como dije, respeto a los que estén allí y espero les vaya de lo mejor.

  En cuanto a mi, el camino seguiría, con dificultades, si, con una opción menos, también. Pero el camino todavía le quedaba un largo sendero por recorrer, mi señora madre, sabia como siempre, hizo bien en decirme que buscara otras opciones, dichas opciones serían muy valiosas, no sé si funcionarían o no, pero las tenía, estaban ahí y era el momento de lanzar sobre la mesa aquellas cartas. 


Continuará...




"ay zeeck mejor dedicate a verder mango con adobo en el centro de caracas jejejeje si eres tara! o devuelvete al americo prepucio y vendes mango con adobo por alla jejejeje pierde tiempo vago!"

  ¿Por qué no te adobas el glande mientras estás en una jaula con gorilas en tiempos de celo? Grandísimo aborto de estiércol, coño de tu madre.

Dew.


jueves, 10 de octubre de 2013

Anécdotas de Zeck: Rumbo a la universidad. (Parte 1)


  La universidad, proveniente del latín "universitas", ese palacio grande o pequeño donde se llegan a dar un conjunto de enseñanzas para la educación superior, la preparación de todo ser humano en la especialidad de su preferencia y donde sencillamente se entrenan a las personas para ejercer lo que será su trabajo que les pondrá el pan en la mesa.

  Todos naturalmente estamos destinados a pasar por los analíticos momentos para la elección de lo que será no solo la carrera que queremos hacer nuestra vida, sino también la que será nuestra casa de estudio durante varios años antes de conseguir tan preciado título. Nunca es fácil, a todos nos cuesta, desde el más desordenado, irreverente y procrastinador, hasta el más pulcro, meticuloso y metódico; no importa como seas, es ley que pases por un debido esfuerzo para llegar a donde quieras llegar, a unos les cuesta menos, a otros más, pero siempre será una tarea que te pida.

  Ahora bien, saliendo de ese punto para llegar a otro, no quiero ser tan general y a continuación de esa introducción, quiero hablarles de mi, de mi anécdota, una larga anécdota que me llevará varias partes y que es tiempo indicado de contarla ya que todo eso pasó (no hace mucho) y en este momento he logrado estabilizarme. Comencemos.
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  Nunca hablé fluidamente del tema, tampoco es que me apeteciera hacerlo, pero mi vida universitaria empezó temprano, quizás al tiempo indicado para algunos, pero como yo no soy ese saco de "algunos", para mi fue estrepitosamente temprano.


  Estudié Idiomas Modernos en el Instituto Universitario Américo Vespucio, con sede en Los Dos Caminos, Caracas. Mi llegada a este sitio fue bastante agradable, sin esfuerzo alguno pero si requirió su búsqueda, búsqueda que estuvo acompañada de prisas, las desgraciadas prisas provocadas por un entorno que siempre ha querido vivir más rápido que los demás.

  Verán, salí con 16 años de mi secundaria, a meses de cumplir los 17, todos admiraban que salía a muy temprana edad, que si le echaba bolas (si me esforzaba), lograría estar graduado entre los 22 y 23 años con una carrera universitaria y tendría tiempo para hacer muchas cosas más. Sin darme cuenta esos comentarios se estaban metiendo fuertemente en mi vida y causarían estragos en mis decisiones por venir.

  Al salir del bachillerato, mi entorno de "amigos" en aquel tiempo rápidamente tenía sus nuevos caminos trazados, esperando simplemente la fecha para empezar a caminarlos, mientras que yo no tenía nada. Había sido rechazado de la Universidad Simón Bolívar (sitio por el cual no sé porqué carajos presenté) y también la Universidad Central de Venezuela, esta última era mi opción más fuerte, la dependencia de quedar ahí era abismal y nunca supe el daño que me haría dicha dependencia.

  Me quedo sin opciones, pero gracias a mi ignorancia y a prestarle atención a los zopencos de mi entorno, que con su ola de argumentos personalistas, hacían que descartara abruptamente un montón de opciones que en aquel tiempo me hubieran ahorrado comer tanta tierra, sentir frustración y estrés.

  Llego al IUTAV después de una investigación que hice una noche, la recuerdo muy bien, viendo opciones como la UCAB, la UMA, la USM, siendo éstas descartadas como si fueran bares de mala muerte gracias a aquellos comentarios de la gente que siempre le buscaban cosas malas. El IUTAV era algo muy discreto, de esos sitios que cuando dices que estudias allí, te sueltan la típica pregunta "¿Dónde coño queda eso?". Esa discreción me cayó bien (al principio), conjunto a eso la carrera también me caía bien, nunca fue (ni será) lo que me apasionaba, lo que alguna vez asomó ser mi carta de presentación, lo que me gustara... 

  Simplemente me pareció bien, interesante y como mis amistades con sus carreras ya aseguradas ejercían la calamitosa presión de que no me quedara de vago, de que tenía que empezar de una vez la universidad, de que no había nada que esperar, etc... Terminé entrando ahí, oficialmente.

  La pasé bien, conocí gente espléndida, grandes personas, de alguna manera me hice popular gracias a mi humor (lo cual era impresionante, ya que al entrar en esa universidad pasaba por otra etapa muy gris de mi vida, otro tema que luego contaré), fui haciendo un grupo que se hizo más grande poco a poco, sumándole el conocer gente por aquí, por allá, hasta el punto de que un par de veces me detuvieron en los pasillos para comentarme que mi blog era lo máximo. Fue lo mejor que sucedió allí.

  Sin embargo la carrera no tuvo tanto éxito para mi, tuve un primer semestre bastante bueno, no reprobé ninguna de mis materias, todo lo pasé por encima de 14 puntos (a excepción del maldito inglés, que saqué 10).

 "ayy zeeeck pero entonces que coño salio maaaal?? que aburrido yo quiero accion!!!"

  Cállate y sigue leyendo, antes de que te meta los ojos por el culo.

  Bien, llegué al segundo semestre, el cual sería el último para mi en esa carrera y en la institución, con apenas dos meses y medio aproximadamente, la carrera empezó a aplastar mis convicciones, estaba viendo cosas que no me agradaban, a un ritmo que no me agradaban, estaba sintiendo el amargo efecto de estar estudiando algo que, si bien nunca me disgustó ni me disgustará, sencillamente no estaba destinado para mi, no era lo mío. En conclusión, termino dejando la carrera en el segundo semestre sin haberlo terminado.

  Fue una etapa realmente asquerosa en mi vida, me sentía incompleto, me sentí incompetente, además de un agrio sentimiento de culpa, puesto que hice perder a mis padres 4000 bs por el segundo semestre que simplemente no terminé, eso sin contar lo del primer semestre que a pesar de haberlo hecho, en este momento no es que valga mucho tampoco.

  Recuerdo que tuve depresión esos días, no quería contarle a nadie, no quería que nadie viniera a meter su hocico maloliente en mis asuntos de nuevo, estudié esa mierda en gran parte por el sentimiento de no quedarme atrás, de estar a la par con mis "amigos", con mi entorno. No saben como me arrepiento de haberles prestado atención y haberme tomado mi tiempo como tenía que haberlo hecho.

  Ahora, no quiero que me malentiendan en algo, Idiomas Modernos es una buena carrera, muy bonita además, nada como aprender el idioma de países que te gustan o que te parezcan comerciales, además de aprender la cultura, la vida y el desenvolvimiento en otros lugares. Es una gran carrera, pero para estudiarla, tienes que amarla, desearla, quererla, así como cualquier otra carrera.

   

  El punto es que si, entre agosto y noviembre más o menos, del año 2012, me quedo sin esa carrera y con un largo tiempo libre, sin saber que hacer, sin saber que decir, pero nuevamente con la gente hablando, comentando y opinando sin que nadie se los pidiera. Fueron muchos los "que cagada chamo, que bolas chamo, si eres vago chamo" y la clásica frase sidosa prejuiciosa "bueno chamo, toda carrera es jodida, acostúmbrate, no debiste salirte."

  Hay gente que hace daño, no saben que hicieron daño, pero seguirán repitiendo el daño, simple.

  Fueron momentos bastante impredecibles, turbios en casa, ya que mis padres dejaron de hablarme durante semanas, nunca entendieron porque me salí y en este preciso momento, así como por los años que vendrán, seguirán sin entenderlo, a pesar de que lo expliqué.

  Lo que nunca me imaginé, eran los tiempos que vendrían, buenos y malos, de pensar, de analizar, de meditar. El destino hizo sus jugadas de tal manera que tuviera esta vez un buen tiempo para pensar, para rectificar los errores y ahora concebir de verdad como tuve que hacerlo cuando salí de mi colegio, como no se me fue permitido gracias a unos purgados en la vida, pero a la vez porque yo permití que no me lo permitieran, es la realidad, créanme que aprendí bastante de esto.

  "oyee zeeck y ahora que hiciste?? que paso?? cuenta!!"

  Bueno, pasé el resto del año sin hacer absolutamente nada, decidí tomarme un verdadero descanso por los meses restantes, no sé si era correcto o incorrecto, pero realmente me valía diez hectáreas de verga. Salí con otras amistades, charlé con otros que también me apoyaron en esa etapa complicada, jugué videojuegos como si no hubiera mañana, bebí, comí y llevé esos días sin muchas preocupaciones, pasando un diciembre bastante agradable en familia, que a la final lo que más desearon al momento del brindar en año nuevo, fue el deseo de que consiguiera este año 2013 mi nuevo camino en la universidad.

  Llegaría enero y después de pensar bien las cosas, era momento de empezar las acciones, los planes a seguir. El tiempo corría y era momento de seguirle el ritmo o por lo menos tratar.

  En enero empezaría un entrenamiento especial que no tomé antes, para ir con todo de nuevo a un sitio en específico ya antes visitado. Todo eso y más en la segunda parte.

  "peeero zeck no nos hagas esto!!! yo quiero saber que pasa! dinos vale! ahora vas a hacer novelas de misterio!!"

  Si estás purgado, ve al baño y destácate en lo que mejor sabes hacer: CAGARLA. 

  "pero coño zeck si eres sensible vale! si eres mamita! con razon no aguantaste la mecha en el americo prepucio!"

  Era "Vespucio", grandísimo cara de verga, anda a lamer prepucios, que pareces andar pendiente de uno, becerrón.

  Continuará...

  Dew.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Anécdotas de Zeck: La señorita superficial salida de Internet.


  Si algo he tenido yo claro con el pasar de mi vida, es el siempre, por los siglos de los siglos, amén, es el hecho de rechazar todo tipo de prejuicio, alejarme de las personas superficiales y por nada del mundo, establecer una relación amorosa totalmente comprometida, por Internet.

  Claro, sería bueno el nacer y venir con todos esos pensamientos plasmados en la capa cerebral, para haberte evitado un pasado de mierda que fue quien te dijo "No seas idiota y haz las cosas así, porque por hacerlas de esta manera saliste jodido". Vaya que sería bueno...

  La cosa es, todo el mundo ha sufrido rechazo por andarse metiendo con la persona, una persona que en el fondo, sabías que algo no saldría bien, que ese paracaídas tendría defectos y quedarías hecho tortilla al caer. Si, a todos nos ha pasado. 

  De igual manera, todos vivimos un romance vivido y expresado en letras, en el messenger, en Internet.

  Si algo debe tener un escritor que cuenta sus experiencias, es el hecho de que sencillamente tienes que hablar claro, comentar, contar, relatar a fondo lo que te ocurrió y en mi caso, darle mi propio estilo. Tanto las experiencias buenas, como las experiencias malas malas, tanto glorias y conquistas, como bochornos y manchones indelebles en tu expediente. 

  Así que sencillamente, a eso vengo hoy, a plasmar una experiencia que me dejó muchas enseñanzas, una anécdota que hoy en día vale oro para mi ya que colmó de experiencia mis próximos actos para con el amor.

  Antes debo mencionar dos cosas importantes. La primera y más importante, es que mantendré el anonimato de la protagonista de esta historia, por respeto que merece su nombre (por más que me haya jodido), y lo segundo es, que no vendré a hablarles de porqué una relación en Internet puede ser un fracaso y porque la gente superficial es mala, ya que son temas muy complejos, fastidiosos y esto se tornará una clase teórica tediosa a la que nadie le prestará atención. Así que mejor les cuento el relato totalmente cierto que acopla todos los temas mencionados, además que a todos nos gusta un chisme. Disfruten.

  Los sucesos relatan de varios años atrás, estaba yo en 9no grado de bachillerato, una experiencia amatéur en el amor, tirando a un nivel "Clase mundial" en novatas, llenas de tonterías mentales.

  En aquellos tiempos, yo era muy diferente a como me muestro hoy en día. 

  Solía escribir cosas como "quee pasoo chamo..! como anta too'..?". Tenía una banda llamada "Mamarracho Song", donde cantábamos canciones del grupo Dame pa' matala. Yo me catalogaba como que era más campechano que una pantaleta de cuero y odiaba lo culto y elegante. Si, así era yo en aquellos tiempos, no había Rock en mi, no era de gustos elegantes y sencillos y no sabía que era la buena escritura.

  Era un desastre, aunque es divertido ver un pasado como ese, da cierta risa. Pero bueno, como tan desastroso era en esos aspectos, también lo era para con los cuidados que se deben tener cuando decides dedicarle tus gustos y corazón a una persona, en este caso, a la chica de las que le hablaré.

  Conocí a aquella chica por las redes de Facebook, si, Facebook maldito jodiéndome desde los tiempos de antaño. Era amiga de un amigo mío, la conocí con el tiempo por el Cara de Libro, luego en el msn, me agradaba su personalidad, me parecía bonita, conversábamos mucho, creo que todos los días, si mal no recuerdo. Me sentía bien hablando con ella, creo que de verdad, me estaba gustando el escenario, la cuestión, la materia, ella. 

  Una noche, tomé una de las precipitaciones más colosales y estúpidas, si, sobretodo estúpidas, porque cuando te gusta una persona, tu cerebro se va de vacaciones a darle la vuelta al mundo en perpetuos días y te vuelves un soberano estúpido que carece del sentido de la realidad. Pero bueno, si, le dije que me gustaba, no directamente, pero lo supo. Recuerdo sus palabras, "eres muy especial pero necesito tiempo para conocerte, bla bla bla"

  Ella tenía problemas mentales/amorosos con otro sujeto, un tal Luis, ese si no merece anónimo, nadie le manda a tener un nombre común. Estaba desvivida por él, sólo era él, pero él nunca le prestaba atención a ella. Yo por mi parte, buscaba conquistarla, le ayudaba, le daba consejos, le hacía cumplidos y piropos, le recordaba lo bonita que era... Que cagada.

  Me estaba bañando en el pantano de la Friend Zone con ella, yo mismo sabía que no estaban saliendo bien las cosas, mucho menos cuando ella conmigo tomó un mecanismo de lo más humillante, patético y degradante para medir su amor por mi...

  Porcentajes. Si, porcentajes, tomaba mis acciones, palabras, pensamientos y sentimientos como muestras de un porcentaje, en el cual si llegaba a 100% sería que ella estaba totalmente dispuesta a estar conmigo porque lo merecía. Cabe acotar, que jamás pasé del 30%, jamás. Ya sea porque hubo un momento donde no volvimos a tocar ese mecanismo idiota, o sencillamente porque estaba jodido desde hace mucho tiempo atrás, ya que dicho tema no se tocó mucho antes de que pasaran muchas otras cosas más. Coño de la madre flaca, coño de la madre. 

  Yo seguía allí, como la garrapata que no quiere despegarse del perro callejero moribundo, recuerdo que hablé muchas veces con ella por teléfono, noches de trasnocho, como siempre me ha gustado hacer, hablar con ella durante toda la noche, colgar ese teléfono cuando empezaban a ser las 5 de la mañana y me disponía a disfrutar la poca oscuridad que quedaba.

  Un día me dijo que todo con aquel Luis se había terminado, que él nunca la valoró y tal, que se sentía mal, que quería llorar, etc... Sentí pena por ella, pero en el fondo, una luz de esperanza de que era la oportunidad perfecta, ya que en ese tiempo yo veía su dolor como oportunidad, en vez de una señal que destellaba el significado de espacio y atención equilibrados y no revueltos. Carajo Zeck, eras un pendejo a niveles siderales.

  Pero esa esperanza se fue a la cañería a ser violada por ratas, cuando me reveló cosas muy crudas para mi, las cuales no puedo comentar aquí. Para ser breve, le gustaba alguien más, una persona apegada a mi, un buen amigo, todo eso, mientras yo anda de imbécil luchando por ella. Ese día fue una mierda para mi, por lo cual pensé que era el fin de todo con ella y que debía continuar mi destino, a ver que sucedería. Y bueno, eso fue todo...


  No, en realidad, no, eso no fue todo. No recuerdo que carajos pasó, que el contacto continuó,    aquel feeling que había dejado de ser, volvió a ser, es difícil para mi recordar que fue lo que pasó, porque lo que vino después, si está totalmente en mi memoria.

  Ella no estaba pendiente ni de uno, ni del otro, estaba más pendiente de mi, hablábamos más, con más confianza, más cariño. Yo como todo un Don Juan cibernético le mandé una carta hecha en Word. Si, soy todo un galán, arrodíllense y pídanme la bendición. 

  Le escribí cosas muy reales, de verdad la chica me gustaba. Ella sin dudar, me mandó una carta en respuesta, era todo un juego de niños, pero bonita la cosa. Recuerdo que lo más valioso para mi en aquel tiempo, fue cuando me dijo que yo era el segundo hombre más importante en su vida y segundo porque primero estaba su papá, lo cual entendía yo e igual tenía mucho sentido y valor. Y les pido por favor, que lean eso un par de veces y se los repito textualmente por aquí "eres el segundo hombre más importante en mi vida, y segundo porque el primero es mi padre." Atentos con esa frase, cualquiera con materia gris vería que es algo de gran calibre  aunque no lo parezca.

  Los días pasaron, las llamadas siguieron y canciones fueron dedicadas. Todo eso, queridos amantes del café y el vodka, pasó, y lo más curioso es que pasó cuando aún ni nos habíamos visto una sola vez. Me había metido en una situación de muchos momentos fáciles y difíciles, bonitos y trágicos, todo mediante una computadora... Error, gravísimo error. 

  Y tú me preguntarás, ¿por qué error si las cosas parecían ir bien? Pela el ojo ahí y sigue leyendo.

  Decidimos vernos de una vez, ella dijo que para que llegáramos a algo era obvio que debíamos vernos, hablar, etc...  Para sellar los lazos. Era obvio, no podíamos estar toda la vida con una novela por messenger, sería demasiado bestial, a niveles Colibritany. 

  La noche antes de vernos, hablamos por teléfono, nos dijimos cosas muy lindas, ella me mostró su emoción por vernos y bueno... El día llegó.

  Fue un día muy movido para mi, fue la primera vez que usé el Metro sin representante alguno, estuve caminando por El Valle con una buena pinta, visité por primera vez un centro comercial que ni sabía que existía. Un punto malo, MALO, fue que fuí con tres amigos para verla a ella, ¿la razón? no tengo ni la más mínima putísima idea, pero carajo, que imbécil Zeck.

  Estaba nervioso, incómodo, ansioso, con ese cerebro trabajando, pensando si lograría por fin todo lo que estuve pensando durante largos y tensos meses.

  Llegó el momento, la vi al fin, ella me vio al fin. Su cara... Esos ojos, esa sonrisa, esas cejas, esas mejillas... TODO SE DISTORSIONÓ CUANDO ME VIO, PONIENDO UNA CARA QUE DEMUESTRA ESTE SÍMBOLO AL PELO. 

  Si, las cosas se pusieron mal. Cualquier sonrisa se borró, cualquier visión, cualquier palabra bonita, cualquier cosa buena, se desvaneció y se creó uno de las auras más tensas, deformes y lúgubres que he sentido en toda mi vida, en toda mi existencia y seguramente en todas las vidas pasadas y futuras que tengo, carajo.

  Para sumar esa patada biónica en los cojones, se tomaron malas decisiones, junto al hecho de andar con tres amigos que se la pasaron jodiendo y desviando su atención de mi y de cualquier posible hazaña o movimiento que yo pudiera efectuar. Fuimos al cine, a ver Harry Potter 6, le iba a brindar su entrada, pero no quiso, aunque le faltaban 2 Bs. y se los di para que pagara... 

  Yo vería Harry Potter 6 por segunda vez y mis amigos también, así que ellos estuvieron toda la película jodiendo, gritando, etc... Y en la parte del beso de Ginny y Harry, ellos voltearon la mirada de la manera menos discreta humanamente posible, a mi silla y la de ella (estábamos sentados juntos). Maldita sea.

  El día pasó, la película terminó, fuimos a la feria, nos sentamos allí y todos hablaban, menos yo. Estaba mal mentalmente, la veía y yo pensaba "¿En qué carajos, cojones y clítoris estaba pensando yo? MI ER DA". La verdad, es que mi silencio ya no era por pena, por sentirme humillado o por más allá, mi silencio era por indignación a que a mi lado estaba la misma chica que me dijo cosas, que lloró, rió, habló conmigo.

  El paseo terminó, nos vino a buscar la mamá de uno de los muchachos, nos despedimos de ella, me dio un abrazo ahí todo mal dado, nos fuimos. Fue la primera, única y última vez que la vi personalmente.

  Recuerdo que eso fue un Viernes, desaparecí de la faz del Internet todo el fin de semana, me fuí donde unos amigos a pasar esos días alejado de toda esa basura que me pasó, calmando mis molestias con videojuegos, comida y trasnocho con más videojuegos y películas. Lo que si recuerdo bien es que me conecté una de esas noches y ella estaba conectada.
  
  Diciéndome que estaba preocupada, que donde había estado, le dije que todo estaba mal, que ella no era la que vi hace unos días, que porqué actuó así y ella me dijo que estaba normal, que no había cambiado nada, que todo estaba bien entre nosotros. Yo obviamente, no creí un carajo.

  Los muchachos que me acompañaron si se extrañaron de porqué todo fue mal, si nosotros estábamos a un parpadeo de tener algo. Uno a los días le preguntó a ella que había pasado que actuó así toda cortada y seria conmigo. Ella dijo solamente "Ojos que no ven, corazon que no siente! ;)"... Ella obviamente se refería a esto:


  Mira señorita, ¿en serio?, ¿no me estabas jodiendo?, ¿en serio referiste lo que pasó con una canción de Reggaeton? COÑO DE LA MADRE EN ROPA ERÓTICA MIL VECES.

  Me sentiría menos ofendido con una canción de Paquita la del Barrio, en serio. Sencillamente, puedes irte al carajo. 

  Con los tiempos, el contacto se perdió, hasta el punto que no hablamos más nunca. Ella me sigue en Twitter, yo lo sé. Pero más nunca volvieron a ser las conversaciones que unas cuantas con demasiadas veces tuvimos. Es una lástima que se haya perdido eso, pero bueno, cosas que pasan.

  ¿Recuerdan que les dije el no olvidarse de la frase "eres el segundo hombre más importante en mi vida, y segundo porque el primero es mi padre."? 

  Que feo es mandar las palabras al inodoro y dejar que en el mismo hagan sus necesidades todos los productores y creadores de "Ojos que no ven, corazón que no siente" de Alexis y Fido, que triste.

  Pero bueno, como les dije, esta experiencia me dio mucho aprendizaje, aunque al principio muchos moretones morales, pero si, me hizo bien. Desde ese día, no establezco romances comprometidos de novela por Internet, y a su vez, cuido en extremo el no andar pendiente de una mujer que se muestre superficial, porque esto muchachos, fue lo que pasó, a la señorita no le parecí guapetón como ella lo deseaba y eso pudo más que todos los meses de cariño mutuo, respeto y admiración que nos tuvimos una vez.

  Nunca se confíen, siempre sean cuidadosos, detallistas y por favor, si te gusta alguien en Internet, primero invítale un café y se van a una buena charla entre ustedes, para conocerse mejor y evitar eso de demostrar gusto a una persona que no ha sido más que una simple foto.

  Ten confianza en ti, dí quien eres y como eres, haz que lo sepa, para evitar sorpresas y malos ratos. Y si sencillamente le pareciste un orco, pues mándala al carajo, porque siempre habrán chicas que le gusten los orcos, así de sencillo. 

  El Internet es un mundo fascinante para conocer personas, pero no tanto para vivir de una relación por fotos en la vida virtual pero a ciegas en la vida real, sencillamente, no se puede en la sociedad que vivimos ahorita. 

  Si aún así, crees que las relaciones por Internet tienen sentido y futuro, te recomiendo leas un poco sobre Las niñas y las mujeres ya que necesitarás tener ciertas cosas en cuenta antes de adentrarte en un mundo que crees totalmente explorado, pero que ni siquiera por minutos haz caminado. 
  Por chat los sentimientos se desbordan por esa ventana de conversación, pero cree que pueden desvanecerse en el primer encuentro o peor aún, los puede desvanecer la otra persona, que fue lo que pasó en este caso. 

  
  Y en cuanto a las mujeres superficiales y prejuiciosas, que se jodan. Punto.

  Nunca se sabe lo que puede ocurrir, por eso digo lo siguiente, si ocurriera el caso de que la señorita a la que me refiero, la protagonista de la historia, llegara a leer esto... No te me molestes señorita, nada es juego, todo es en serio, pero sin rencores. Espero consigas al Brad Pitt de tu vida. Un vodka en tu nombre, cuídate.

  "ay zeck pero es que tu eres rolo e' tara, tu lo que tenias que hacer era caerle duro, meterle manito, una labia y mostrarle que tienes rial chamo. Eres rolo e' bobo vale, te rebotaron por mariquito pero tranquilo que yo te llevo a unas prostis bien ricas que si te van a parar bola jejejejeje" 

  Mira, anda a tener una orgía con un camión de cochinos con sífilis, trozo de embrión mal formado, sopla condón usado.

Dew.